“No es frecuente que lleguen buenas noticias del ‘Parlamento Europeo’. El refuerzo de los derechos de los pasajeros aéreos es una de estas raras excepciones. Los clientes de las compañías aéreas deben poder confiar en que recibirán una indemnización adecuada en caso de retrasos significativos. Es igualmente acertado que el Parlamento se haya resistido a los intentos de la Comisión y del Consejo de suavizar estas normas que han demostrado su eficacia. Las exenciones de responsabilidad claramente definidas en caso de cancelación de vuelos aportan a los pasajeros la seguridad jurídica que tanto necesitan.
Aunque se comprende perfectamente la difícil situación del sector de la aviación como consecuencia de las excesivas medidas contra la COVID-19 y del ‘Pacto Verde’ de la Unión Europea, impulsado por motivos ideológicos, no debe aceptarse que se impongan a los pasajeros cada vez más tasas, por ejemplo, por el equipaje de mano o la facturación. Volar es más popular que nunca, a pesar de todas las lecciones morales de los ideólogos ecologistas de izquierda. El aumento del número de pasajeros, los nuevos operadores y los precios asequibles demuestran el dinamismo del sector. Unos derechos sólidos de los pasajeros aéreos completan este panorama general positivo. El Grupo ESN se sitúa firmemente del lado de los consumidores y trabajará para garantizar que puedan hacer valer plenamente sus derechos”.”