Los miembros de la comisión debían votar un informe, redactado por Andrzej Halicki (PPE, Polonia), en el que se establecían las directrices políticas para la Comisión Europea en relación con el gasto del ingente presupuesto de la UE para 2026.
Estas directrices suelen ser aprobadas por la mayoría y rechazadas por la oposición. Sin embargo, en un resultado sorprendente, el proyecto de informe solo obtuvo 25 votos a favor, frente a 37 en contra y 5 abstenciones.
Con esta votación, la denominada ‘antigua mayoría’ del Parlamento Europeo ha quedado totalmente desmoronada.
Los eurodiputados de la ESN se opusieron a este proyecto de informe por varias razones:
– El informe aboga por que se mantenga la ‘financiación directa a las organizaciones de la sociedad civil’, a pesar de que las ONG reciben 1.700 millones de euros de financiación europea cada año y de que dicha financiación ha dado lugar a escándalos de corrupción a gran escala;
– El informe pretende aumentar el apoyo de la Unión ‘para hacer frente al discurso del odio’, mientras que Europa necesita más libertad de expresión;
– El informe instaba a ‘combatir la difusión de la desinformación a gran escala y a desarrollar contramedidas más eficaces’, aunque esto no es más que un pretexto para una censura inaceptable contra las voces y opiniones disidentes.
Los votos del Grupo ESN, representado por los eurodiputados Ewa ZAJACZKOWSKA (Konfederacja, Polonia), Mary KHAN (AfD, Alemania) y Petar VOLGIN (Partido del Renacimiento, Bulgaria), volvieron a ser decisivos a la hora de enviar esta firme señal a favor de la libertad de expresión y de adoptar una postura clara contra la inmigración masiva.