“A pesar de que Europa ya está sufriendo enormemente las consecuencias catastróficas de la migración masiva ilegal y de que hace tiempo que se debería haber adoptado un rumbo más restrictivo, el Gobierno de izquierdas de España está impulsando ahora otro experimento irresponsable: la legalización masiva de unos 500 000 migrantes ilegales sin documentación válida. Con esta medida, el Estado de derecho no solo queda reducido al absurdo, sino que se socava deliberadamente. Se están poniendo en peligro la seguridad, el orden y la cohesión social. Debido a la libertad de circulación garantizada por la UE, estas personas pueden, en la práctica, desplazarse libremente a otros Estados miembros, lo que significa que el Gobierno español está, en realidad, desencadenando una nueva ola migratoria en toda Europa.
Desde una perspectiva democrática, este enfoque resulta además sumamente preocupante: existe una fuerte sospecha de que se están creando deliberadamente nuevos grupos de votantes con el fin de influir en los resultados de futuras elecciones. Tales acciones constituyen una grave injerencia en los procesos democráticos y contradicen los principios fundamentales del Estado de derecho.
La UE no debe quedarse de brazos cruzados mientras los gobiernos individuales llevan a cabo experimentos migratorios impulsados por motivos ideológicos a costa de la población europea. Si no se pone fin de manera decisiva a estos acontecimientos, surge inevitablemente la pregunta de hasta qué punto sigue siendo viable el principio de libre circulación de la UE en estas condiciones.”