“El TJUE ha declarado, en la práctica, inadmisibles las devoluciones a los denominados países de origen seguros, si un migrante simplemente alega de forma creíble que se enfrenta personalmente a una amenaza allí. Esto supone un cheque en blanco legal para la permanencia de los migrantes ilegales. Quien dicte sentencias de este tipo acaba, en última instancia, convirtiendo el sistema de asilo en una vía de sentido único y despojando a las autoridades nacionales de asilo de sus competencias. Para nosotros, en la AfD, está claro: ¡la definición de países de origen seguros debe corresponder a los Estados miembros, y no a los jueces de la UE en Luxemburgo!”.”