“Tras el fracaso de las negociaciones sobre el programa nuclear iraní, el Gobierno de EE. UU. ha decidido llevar a cabo una intervención militar en Irán. La Comisión Europea debe garantizar ahora que se atienda a los posibles refugiados de guerra en la región, con el fin de evitar que se repita la crisis de 2015. Compartimos el deseo de los disidentes iraníes de decidir el futuro de su país mediante elecciones libres y democráticas”.”