Al respecto, Anja Arndt, eurodiputada del Grupo ESN y portavoz de política medioambiental y climática, declaró:
“¡Un buen día para nuestra libertad, nuestros bosques y nuestros silvicultores! Hemos evitado la aparición de otro monstruo burocrático de la UE. La Comisión quería hacerse con el control de nuestros bosques, y lo hemos impedido. Nuestros silvicultores, propietarios forestales y empresas familiares no necesitan una supervisión a distancia desde Bruselas, sino que confían en su experiencia centenaria. La silvicultura sostenible es un éxito alemán: funciona porque la responsabilidad se ejerce a nivel local, no porque así lo impongan las normativas de Bruselas”.”
Arno Bausemer, portavoz de política agrícola y, asimismo, eurodiputado del Grupo ESN, añadió:
“El plan de Bruselas preveía el registro centralizado de todos los datos forestales mediante teledetección y coordenadas geográficas —una intromisión desproporcionada en las competencias nacionales y una carga tanto para las explotaciones forestales privadas como para las municipales—. Alemania lleva décadas demostrando que la silvicultura sostenible funciona perfectamente bien sin el control de Bruselas. Nuestro Grupo ESN ya se había opuesto a la obsesión de la Comisión por el control en las comisiones especializadas competentes y ahora también ha defendido la soberanía nacional en el Parlamento.
Alemania, en particular, es un ejemplo de cómo se hace: alrededor del 32 % de la superficie del país está cubierta de bosques, la masa forestal crece aproximadamente un 1 % al año y, gracias a la Ley Forestal Federal, cada árbol talado se repone. El bosque alemán no corre peligro; es un modelo de éxito en materia de sostenibilidad y responsabilidad”.”