“Junto con el Grupo Patriotas por Europa, el Grupo ESN ha logrado evitar lo peor. Seguimos rechazando el proyecto en su conjunto —especialmente el intento de someter gradualmente al sector del transporte a una burocracia ecológica de la UE—, pero nos hemos asegurado de que no se pueda obligar a las pequeñas y medianas empresas a facilitar los datos básicos de sus vehículos. Esto significa que las empresas de transporte y los proveedores de servicios de transporte se libran de una profunda intromisión en sus secretos comerciales.
También nos hemos asegurado de que no se impongan multas a las empresas, tal y como exigían los partidos de izquierda. La ESN aboga por una política realista y favorable a las empresas que proteja al sector de las pymes europeas, en lugar de agobiarlo con un sinfín de normas y trámites burocráticos. Europa necesita soluciones prácticas y viables, no experimentos ideológicos”.”